Una piedra en el camino

-No quería traer mis pesares a esta alegre fiesta, pero parecen ser mi sombra, o mi eterna tortura.
-Ha de ser un dolor reciente el que le aqueja, ¿o no?
-Ciertamente, así es, tan reciente que aún hay brasas candentes hiriéndome la piel.
Con la mano izquierda se sostenía la barbilla, apoyada en la mesa pequeña y  redonda, con cinco sillas alrededor, sólo dos de ellas ocupadas, la de Valentina y su oyente, Martin. Con la otra mano hacía circular el ron en su vaso de vidrio, a la misma velocidad con la que hablaba.
-¿Males de amores serán?- pregunto Martin.
-Te llamaría brujo si no supiera que el mencionado mal es lo más común entre el ser humano… ¿Por qué nos tenemos que enamorar? Es ridículo, a fin de cuentas un día terminará… ¿Por qué?
-Me parece que si no viviéramos tal sentimiento y tan grande placer, incluso la vida eterna sería ridícula.
-(Suspiro)… Sabias palabras las tuyas pero, ¿Sabes qué? No aminoran en nada el sufrimiento de nadie.
– Ciertamente, pocas veces tiene tal efecto en situaciones como la suya.
Valentina deja de juguetear con su trago y lo absorbe todo sin titubear para de inmediato servir el siguiente de la botella de etiqueta negra que esta de centro de mesa.
-Es un buen hombre, ¿sabes?, él es muy buen hombre,  ni siquiera puedo  injuriar en su contra, odiarlo con fuerza… No puedo hacer eso, él es un buen chico…- Entonces tomo el trago que acababa de servir, pero esta vez, Martin tenía lista la botella para servir el siguiente, y así lo hizo. – El amor es el culpable, no debe asomarse por ningún sitio y dejar su magia si no va a permanecer… O quizá no lo pudimos mantener lo suficiente de nuestro lado…
-No me parece que hayan culpables en tal situación, señorita.
-Él dijo eso, que no hay culpables, pero ¿sabes?, algo tuvo que ocurrir…
-No debe pensar más en eso,-la interrumpió Martin- pierde precioso tiempo de su estancia en este mundo, sufriendo por un tropiezo con una piedra, tendrá tropiezos mayores, e incluso montañas por delante.
-Wow… ¿Es eso una amenaza?- dijo Valentina con sarcasmo y lanzó una risa ligera.
-Veo que tiene sentido del humor, ría, así saca energía. Cuando algo se va de su lado es porque no era para usted, pero recuerde, que si algo bueno se va de nuestras vidas, es porque algo mejor vendrá. Viva con entusiasmo, sonría…
En ese momento Valentina observó con más cuidado el rostro de aquel hombre y su sorpresa fue enorme.
Entonces, de un brinco y como quien fue bañada en agua helada, despertó encontrándose recostada sobre la mesa en que dormía, en la fiesta de bodas de su hermano.
Vio hacia las sillas alrededor de la mesa, eran cinco con la que ella misma ocupaba, las cuatro restantes vacías, luego vio a todo su alrededor, aún había algunos grupos dispersos por las mesas del salón, los casados se habían retirado ya, eso ella lo sabía.  
Hizo conciencia en lo que acababa de soñar, era extraordinario.
Martin era un compañero de Valentina en la universidad, apenas se habian tomado confianza en los últimos dos años y él hace unas semanas había muerto en un terrible accidente. Lo extraño era que después de su muerte Valentina descubrió que Martin la había amado por mucho tiempo y había estado dispuesto a declarar sus sentimientos poco antes del accidente.
Martin no tuvo la oportunidad de seguir su lucha en este mundo, y ella estaba ahí lamentado un tropiezo, estancando su vida, por una piedra en el camino…
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s